ago 27

El Acratador 27 de Agosto 2015

La guerra nos ocupa en este programa.

Las guer­ras que afectan a mil­lones de per­sonas en nue­stro ámbito más cer­cano, junto con las cri­sis de desplaza­dos que pro­ducen. Sobre ello editorializamos.
Pero tam­bién lan­zamos una mirada a los planes per­ver­sos de la OTAN a través de las man­io­bras lla­madas Tri­dent Juncture.
Con­cluimos con entre­vis­tas real­izadas por los com­pañeros bur­gale­ses de Onda Expan­siva durante el VIII Encuen­tro del Libro Anar­quista en Salamanca.

ago 27

90 millones de personas en guerra

En estos días ten­emos muy pre­sente la noti­cia de los miles, cien­tos de miles de hecho, de per­sonas bus­cando refu­gio en los últi­mos meses en la for­t­aleza euro­pea. Inten­tando acceder desde los países extra­co­mu­ni­tar­ios o la expo­li­ada Gre­cia hacia un futuro garan­ti­zado por los lla­ma­dos esta­dos del bien­es­tar, que de momento pre­fieren dejar la patata caliente a la Europa menos boyante.

Estos miles de per­sonas están siendo usadas como arma arro­jadiza o mon­eda de cam­bio por gob­er­nantes opor­tunistas y por fascis­tas más o menos camu­fla­dos. Algunos neo­fascis­tas, eso sí, se mues­tran ya sin el menor camu­flaje como es el caso de Hun­gría que está lev­an­tando un nuevo muro de la vergüenza, no tan dis­tinto del que tam­bién tiene el Estado Español en África.

Igual queda quien no se había enter­ado, pero, esti­ma­dos europeos, ten­emos 90 mil­lones de per­sonas en guerra en Europa, como es el caso ucra­ni­ano, o a las mis­mas puer­tas del con­ti­nente en Siria, Libia e Irak. Y eso siendo gen­erosos, no incluyendo lugares como Gaza o el Kur­dis­tán dom­i­nado por Turquía, donde decir que hay paz parece humor negro.

No quer­e­mos ampliar un poco más el foco, porque sino tam­bién ten­dríamos que incluir a Yemen y su reac­ti­vada guerra civil, ani­mada desde Ara­bia Saudí, o el más lejano Afgan­istán y su guerra sin fin.

Todo esto dejando al mar­gen las guer­ras olvi­dadas del con­ti­nente africano, olvi­dadas pero inter­minables. Si sumáramos las cifras de todas las per­sonas afec­tadas de una u otra man­era por con­flic­tos béli­cos en el plan­eta prob­a­ble­mente nos acer­cáramos al escalofri­ante dato de 300 mil­lones de seres humanos.

Ten­dríamos que remon­tarnos mucho tiempo para encon­trarnos una situación de guerra tan extensa y que afec­tara a tan­tas per­sonas. No es una guerra mundial, pero se extiende por buena parte del mundo, aunque en demasi­adas oca­siones pre­fi­ramos mirar hacia otro lado.

Vamos a mirarlo como un occi­den­tal con posi­bles y un mes de vaca­ciones: haz la cuenta de a cuán­tos países no te irías de tur­ismo ahora mismo por su situación de vio­len­cia. Pues eso.

Tam­bién está la paz armada, como lo que se vive en Túnez o Egipto ahora mismo, con con­flic­tos soter­ra­dos y zonas enteras que son autén­ti­cos polvorines. O la más descarada dic­tadura, como es el caso egip­cio, donde la comu­nidad inter­na­cional ha optado por el silen­cio cómod la cer­cana Eritrea, donde el con­flicto per­manece latente y el dic­ta­dor Afew­erki mantiene un autén­tico rég­i­men de terror.

Si nos ponemos a mirar con detalle la situación bélica que nos rodea en sus difer­entes esta­dos todavía pro­por­ciona más motivos de pre­ocu­pación, porque se trata, may­or­mente, de con­flic­tos muy enquis­ta­dos y sin visos de solu­ción tan siquiera a medio plazo y, may­or­mente, guer­ras civiles de una cru­el­dad extrema.

La más cer­cana, sin duda, es la de Ucra­nia, ahora un poco arrin­conada de los medios, pero que ahí sigue con su goteo de muer­tos y desplaza­dos. Los muer­tos, no hace falta decirlo, son may­or­mente civiles, pero además es un con­flicto en que varias poten­cias están prac­ti­cando la política de “patada en culo ajeno” inten­tando per­ju­dicar los intere­ses de la Rusia de Putin o bien sacar nego­cio a cuenta de la UE. No falta quien lo tenga todo muy claro y haya col­gado eti­que­tas de buenos y malos desde algunos sec­tores de la izquierda. Per­sonal­mente ese maniqueísmo se me queda cortísimo, como me parece absurdo el argu­mento de quien pre­tenda defender el con­cepto de guerra justa.

Si miramos a Libia, un país desde el que está huyendo la población a mar­chas forzadas la situación del con­flicto civil es ter­ri­ble. Hay que admi­tir que la mul­ti­tud de fac­ciones del con­flicto es difí­cil de enten­der: Dos gob­ier­nos, cien­tos de tribus y señores de la guerra, gru­pos yihadis­tas enfrenta­dos entre sí, entre ellos el Estado Islámico (EI) o Ansar Al-Sharia, en la órbita de Al Qaeda. Y, por supuesto, muer­tos a diario, ajustes de cuen­tas y muchísi­mas armas.

En este con­flicto, como en todos, hay muchos que se han apun­tado a la fiesta. Así pues los Emi­ratos Árabes se han ded­i­cado a bom­bardear Trípoli, mien­tras Qatar se ded­ica a armar a gru­pos islamis­tas afines a los Her­manos Musulmanes.

La cifra de desplaza­dos es de 434.000 per­sonas, la may­oría de las cuales han huido del país, aunque podría ser mayor. La cifra de muer­tos es casi imposi­ble de calcular.

De Siria es mucho lo que se ha con­tado, aunque dis­tin­guir a todas las fac­ciones en com­bate tam­poco es fácil. Es lo que se llama un con­flicto asimétrico, que en la prác­tica viene a ser un pan­de­mo­nium de ban­dos matán­dose entre sí y que even­tual­mente pueden ser ali­a­dos. Es más mediático el EI, con su colec­ción de atro­ci­dades fil­madas, pero el con­flicto lleva ya 4 años y medio de san­gría en que los que parecían luchadores de la lib­er­tad con­tra el rég­i­men de El Assad han ter­mi­nado siendo aún peo­res que el estado que decían combatir.

Y como con­se­cuen­cia de esta masacre, 200.000 muer­tos y tres mil­lones de desplaza­dos. Si hay quien ve un prob­lema en los refu­gia­dos, que le pre­gun­ten a países como Jor­da­nia con sus 700.000 sirios y una economía más que precaria.

En la fron­tera con Turquía además se está pro­duciendo el fuerte con­flicto de Rojava, en el que el pueblo kurdo resiste por un lado a los fanáti­cos islamis­tas del EI y por otro a Turquía, amigo de con­ve­nien­cia de los islamis­tas, y los bom­bardeos internacionales.

Porque opor­tunismo san­guinario es lo que sobra. Ahora mismo, Turquía está aprovechando para ensañarse de nuevo con el pueblo kurdo, tras unos años de una pre­caria paz en la que el estado turco no ha dejado de encar­ce­lar disidentes y ejercer repre­sión de baja inten­si­dad que ahora se ha desbocado.

De Irak poco más se puede con­tar de lo que ya se sabe. En un país en la prác­tica casi inex­is­tente, divi­dido en fac­ciones sec­tarias y con una miríada de gru­pos enfrenta­dos. En teoría la guerra ter­minó en 2011, con la reti­rada de las tropas estadounidenses

Por lo visto nadie se lo explicó a los difer­entes ban­dos en con­flicto y desde entonces aún han muerto 15.000 per­sonas y a diario se pro­ducen escara­muzas armadas. El 75% de los niños han deser­tado de la activi­dad esco­lar y al menos 1.600.000 iraquíes siguen desplaza­dos de sus hog­a­res. Eso sí, podemos vana­glo­ri­arnos de que este ha sido un pro­ducto pura­mente occi­den­tal. Una guerra provo­cada por Occi­dente de la que Occi­dente se desen­tendió hace tiempo.

Los esta­dos más favore­ci­dos se desen­tien­den de demasi­adas cosas, sobre todo cuando no son un negocio.

Los refu­gia­dos molestan y si mueren asfix­i­a­dos en una trav­esía infame o ahoga­dos en una pre­caria embar­cación parece que hagan feo. Si los desplaza­dos se quedan en países del Sur pare­cen menos desplaza­dos, parece que la guerra no nos afecte.

Olvi­dar es fácil, mirar hacia otro lado cómodo, pero la guerra es la real­i­dad cotid­i­ana de mil­lones de per­sonas, 90 en nues­tra puerta. A lo mejor hay que empezar a mirar de cara esa real­i­dad y tomar con­cien­cia de la misma.

ago 13

Acratador Agostil

Puede que sea agosto, pero la con­train­for­ma­ción no para.

En este Acrata­dor edi­to­ri­al­izamos sobre la pre­cariedad reinante y las encuestas.
Tam­bién intere­sante entre­vista a Diego, sec­re­tario de CNT-Logroño, que nos trae a la palestra un caso repre­sivo por el que le piden var­ios años de cár­cel a tres personas.
Ter­mi­namos recor­dando el 70 aniver­sario de las bom­bas atómi­cas sobre Hiroshima y Nagasaki. Un funesto aniver­sario en el que no olvi­damos que las armas nucleares siguen siendo una cruda realidad.

ago 12

Las encuestas y mis cuentas

Por J.M. Mar­shall. Acra­to­r­ial de nue­stro sigu­iente programa

No sé muy bien el porqué, pero cada vez que salen datos como la Encuesta de Población Activa (EPA) o las cifras del paro y algu­nas de esas estadís­ti­cas del INE a mí se me queda cara de tonto. Últi­ma­mente desde el poder pepero todo es eufo­ria, afir­ma­ciones de que esta­mos en el buen camino y lo cierto es que hasta me ale­gro de que haya gente que encuen­tre curro, aunque sea cualquier curro, como esos 50.900 aragone­ses que cobran menos de 638,1 euros al mes (datos de la propia EPA).

Es por ello que he preferido dejar que se enfríe un poco esa eufo­ria para entre­garme a la más pura espec­u­lación y mirar las cosas desde la lente que más a mano tengo, la mía. Mirar por esa lente, hac­erme mi propia encuesta, me lleva a reafir­mar lo que es una evi­den­cia: que puede uno tra­ba­jar a jor­nada com­pleta y aún así no andar muy boy­ante o, si amplio un poco el foco a mi real­i­dad inmedi­ata, seguir siendo pobre.

Quiero aclarar que yo siem­pre he sido población activa, que tan ape­nas he cobrado el paro o sub­sidio alguno, por lo cual soy uno de esos con­tribuyentes mod­éli­cos que encima tiene la def­er­en­cia de no pon­erse malo y con­ser­varse razon­able­mente bien de salud.

Pese a ello la rec­om­pensa ha sido más bien exigua por parte de papá-Estado y no dig­amos ya del mundo empre­sar­ial. En la prác­tica, me pongo a mirar mis nómi­nas y des­cubro que en los últi­mos 11 años mi salario esen­cial­mente no ha vari­ado, euro arriba, euro abajo. He cam­bi­ado de tra­bajo, de sec­tor y siem­pre cobro en torno a los mil euros. Misterio.

Resulta además que nos hal­lamos meti­dos en plena nego­ciación de con­ve­nio y la promesa de la patronal, tras cinco años de con­gelación salar­ial, es una subida, con suerte, de menos del 1% anual y eso si los sindi­catos acep­tan fir­mar a tres años y si dejamos que se que­den con­ge­la­dos todos los pluses, inclu­ido el de trans­porte. Subida tan gen­erosa me supon­drá, tras descon­tar impuestos, unos 80 euros al año.

Eso sí, com­parado con la subida de 1,3 euros men­su­ales de la pen­sión de mi querida mamá casi parece una for­tuna. Mi padre tuvo el detalle de morirse para ahor­rar al erario la ayuda a la depen­den­cia que había solic­i­tado tres años antes.

Ahora bien, si miro otras estadís­ti­cas resulta que el coste de la vida no ha lle­vado el mismo sendero que mi nómina o la pen­sión de mi madre. Solo la elec­t­ri­ci­dad resulta que ha subido un 11% de enero a julio de 2015 y en 2014 subió un 18% (datos de FACUA). De momento no pre­veo alum­brarme con velas, así que de ese pago no me libro.

Tam­bién han subido en los últi­mos años el gas, aunque este año bajará un poco, el agua cor­ri­ente, todas las tasas munic­i­pales (algu­nas hasta dupli­carse en una década), las comi­siones ban­car­ias, los ali­men­tos bási­cos y del IVA ya ni hablamos. Éste último igual lo bajan, que vienen elec­ciones. Cuánta magnanimidad.

Vamos, que ya eche mano del ábaco, la estadís­tica o con­tando con los dedos deduzco que voy per­di­endo poder adquis­i­tivo a ojos vista. Tam­bién me da por leer y me encuen­tro con un dato que me dice que los jóvenes aragone­ses cobran un 24% menos de media que en 2009. Pues será por eso por lo que cada vez más gente ha optado por esa sal­ida lab­o­ral que pasa por los vue­los inter­na­cionales del aeropuerto.

Porque si me pongo a mirar a la gente más joven que conozco encuen­tro, por encima de todo, demasi­adas paradas que aspi­ran a algún estu­pendo curro tem­po­ral por un salario de ham­bre. Estu­diar va saliendo caro pero for­marse es la mejor opción, siem­pre y cuando retomemos unas líneas más arriba y no descarte­mos hacer la maleta.

Luego volve­mos al mundo-encuesta, esa especie de Arca­dia feliz en la que habi­tan nue­stros gob­er­nantes, y las aspira­ciones dicen por dónde van los tiros: El min­istro José Manuel Soria, se ha mostrado con­fi­ado en que este año se logrará superar en “algunos mil­lones” el récord de tur­is­tas inter­na­cionales. Al mismo tiempo para los Pre­supuestos Gen­erales siguen con­ge­ladas las par­tidas de inves­ti­gación ¿Será cosa mía o estos datos nos dan una clara lec­tura de por dónde van los tiros?

Sí, señores del poder, estoy dese­ando que me lla­men dem­a­gogo, que me digan agorero, que denun­cien mi neg­a­tivi­dad y mi mala leche, aunque lo dudo porque sólo soy ciu­dadano. Calder­illa humana de la de vota y calla.

A lo mejor no tengo que pre­ocu­parme, leer menos. Por lo menos no ten­dré que digerir sus datos pre­coci­na­dos. Se me atragantan.

jul 31

El Acratador 30 Julio 15

Hoy abri­mos con una sec­ción de ecología que afecta a Aragón, a lo más cer­cano, pero que tiene con­se­cuen­cias en este mal­tratado planeta.

Tam­bién nos tomamos tiempo para analizar la Ley Mor­daza y lo peli­grosa que se vuelve en una sociedad desmov­i­lizada. Echamos una mirada al pasado y otras leyes y tam­bién al futuro.
Cer­ramos con una larga sec­ción inter­na­cional en que nos move­mos a Kur­dis­tán y Turquía, además de Méx­ico o EEUU.

jul 24

El Acratador 23 Julio 15

La actu­al­i­dad a veces no hay forma de tomarla con humor, pero no está de más reírse un poco de todo, como hacía el desa­pare­cido recien­te­mente Javier Krahe, al que rendi­mos hom­e­naje en nue­stro pro­grama de hoy, que se fija en lo estatal, pero que hoy tiene una amplia sec­ción inter­na­cional en la que nos acor­damos de Kur­dis­tán, Palestina o de Carlo Giuliani.

jul 17

El Acratador 16 Julio 15

Es inevitable, hablamos de Gre­cia en nues­tra emisión y edi­to­ri­al­izamos con un texto de lo visto in situ.

Recor­damos, ya de paso y aparte de algu­nas noti­cias, que hubo rev­olu­ciones en otros lugares y otros tiem­pos. Aquí cerquita y tam­bién en Nicaragua.
La sem­ana que viene nos acor­dare­mos del genial Krahe.

jul 15

Grecia ahora ¿Hablamos de revolución?

Por J.M. Marshall

Edi­to­r­ial de nue­stro próx­imo programa

 

No sabes que están hablando de una rev­olu­ción
Suena como un susurro (Tracy Chapman)

Mi último día en Ate­nas, a una sem­ana del refer­én­dum, aprove­cho para econ­trarme con per­sonas de movimien­tos sociales, pero tam­bién para pal­par la real­i­dad más allá del sim­ple pan­fleto o el tostón del análi­sis político-económico, a años luz de como vive el pueblo griego las últi­mas semanas.

Los ban­cos siguen cer­ra­dos. La estampa de la mañana es la de los últi­mos días con filas en los cajeros. El trans­porte público sigue siendo gra­tu­ito. Esto ayuda a que el infer­nal trá­fico ate­niense se haya apla­cado. Tam­poco es que los bol­sil­los estén para mucho com­bustible. Lo gana el Medio Ambiente.

Llegué el sábado y es más barato com­prar en el mer­cado, por eso está lleno. Ate­nas se ha con­ver­tido en la ciu­dad de la com­pra a granel. Lo más barato es lo óptimo y siem­pre se puede com­par­tir o hacer durar. Los que reci­clan direc­ta­mente de los des­perdi­cios son muchos. La pobreza ya no tiene dis­imulo posi­ble y no se oculta ni a los ojos del tur­ismo. Los exclu­i­dos son legión.

Se venden muchos camp­ing gas y cocinil­las portátiles. Me aclaran que hay mucha gente que lo ve como una alter­na­tiva económica para coci­nar, sobre todo si te han cor­tado la luz. La energía es muy cara y planea la ame­naza de la nueva subida del IVA.

Los carte­les, pin­tadas y pan­car­tas del OXI (no) siguen en todas las paredes.

Son flashes de la real­i­dad cotid­i­ana, pero que pare­cen más pre­ocu­pantes a la vista de la decep­cio­nante expe­ri­en­cia en que se ha trans­for­mado el refer­én­dum del pasado fin de semana.

Mirando al cer­canísimo 5 de julio recuerdo mi charla con el anar­quista Mihalis. Mucha gente de ten­den­cia abs­ten­cionista ter­minó votando no, con­scientes de que la vic­to­ria del sí era un sui­cidio social de con­se­cuen­cias catastróficas.

Ahora el cabreo es mon­u­men­tal, con un par­la­mento reunido con noc­turnidad y alevosía (el pleno empezó a las 3 de la mañana) para car­garse la vol­un­tad pop­u­lar. Tam­poco es nada nuevo si uno con­fía más de la cuenta en la política par­la­men­taria, pero se vive como la con­fir­ma­ción de un nuevo golpe que se tra­duce en una vida aún más jodida para la gente de a pie: jubi­larse más tarde, ganar menos, pagar más iva incluso por los pro­duc­tos básicos…

A lo largo de toda la sem­ana ha habido con­cen­tra­ciones con­stantes en todo el país pidi­endo que elNO al miedo, uno de los eslo­ganes de la cam­paña, fuera una realidad.

Por supuesto ha con­vo­cado el vig­oroso movimiento anar­quista y autónomo, pero tam­bién marx­is­tas, sindi­catos o sec­tores vin­cu­la­dos a la propia Syriza.

Muchas per­sonas, no nece­sari­a­mente impli­cadas en movimien­tos políti­cos han sido claras pidi­endo que se pro­fun­dizara en un dis­curso neta­mente crítico con la línea de cap­i­tal­ismo duro que ha macha­cado la vida de la gente. No hay que enten­derlo solo como un análi­sis político, sino como un har­tazgo gen­eral de quien ve cómo está fun­cio­nando el juego más allá de la visión sim­plista del resto de los europeos.

 

Grecia ahora ¿Hablamos de revolución?

El común de los grie­gos ve muy claro que este tablero jue­gan muchas piezas a las que les con­venía un sí y que dan espe­cial miedo.

Por un lado están unas fuerzas armadas total­mente despro­por­cionadas (Gre­cia tiene un ejército sim­i­lar al alemán con la octava parte de población) que siguen teniendo un trato priv­i­le­giado, dilap­i­dan dinero público con el bene­plác­ito incluso de Syriza y que están recor­dando que ahí siguen. No hay ruido de sables, pero nada indica que no pueda haberlo. Es un miedo real.

Tam­poco son ajenos los grie­gos a unos medios de comu­ni­cación may­or­mente de dere­chas con una cam­paña política de per­ma­nente intox­i­cación que en estos días se han empeñado a fondo.

Los dueños de esos medios, a su vez, son aque­l­los que gozan de una vida de lujos a base de haber eva­dido pasta a manos llenas. A los grandes empre­sar­ios grie­gos helenos se les conoce por su sig­ilo. Son un com­pen­dio descono­cido de mag­nates de navieras y oli­gar­cas de la indus­tria energética y financiera. Su poder político en la som­bra ha lle­vado a con­sid­er­ar­los un estado alter­na­tivo.  

Y por supuesto sigue agaza­pado en espera de su opor­tu­nidad el caduco y cor­rupto bipar­tidismo del Pasok y Nueva Democ­ra­cia. Se vieron apea­dos de su poltrona y pare­cen preferir ver antes al pueblo hun­dido en la mis­e­ria que renun­ciar a una real­i­dad que les ha sido favor­able durante décadas.

Pero, además, el fenó­meno del refer­én­dum no ha hecho sino dejar patentes las inmen­sas lim­ita­ciones del juego elec­toral, como le está suce­di­endo tam­bién a una Syriza que se resque­braja a ojos vista. Lo que se vendió como un cauce de expre­sión de democ­ra­cia directa ha ter­mi­nado estran­gu­lado por un corsé económico que no deja un milímetro para cues­tionar el estado de las cosas.

Vuelvo a la calle, pronto iré al fla­mante aerop­uerto, con­stru­ido en unas olimpiadas que arru­inaron la economía y enriquecieron a unos pocos. 2004 ya queda muy lejos y vuel­ven los breves flashes de realidad.

Atravieso la degradada c/ Ver­anze­rou. Muchos yonkis, pero casi no hay pros­ti­tu­tas. Cruel ironía: no hay efec­tivo y en la pros­ti­tu­ción calle­jera no se paga con tarjeta.

Estoy en el jardín oku­pado de Tsamadou Kipaki y hay un concierto para una per­sona con prob­le­mas de salud. Ser dis­capac­i­tado en Gre­cia se ha con­ver­tido en una lacra atroz para quien la padece, puesto que las cober­turas sociales se redu­jeron con­sid­er­able­mente y aún no se han recu­per­ado. Se depende de la sol­i­dari­dad famil­iar o de amigos.

Hablo con la gente y la decep­ción es clara. Igual es tiempo de un cues­tion­amiento más amplio. Un grupo toca una ver­sión de Talk­ing about rev­o­lu­tion, de Tracy Chap­man. De momento puede ser un susurro, pero la esper­anza no ha de ser vana. Me dice un asis­tente que mucha gente tiene miedo a hablar de revolución.

Quién sabe. El juego está abierto y la humil­lación ha sido demasi­ado grande.

Vídeo oxi sto fovo (No al miedo) grabado los días 4 y 5 de julio

J.M. Mar­shal, envi­ado espe­cial en Ate­nas de Radio Topo y AraInfo.

jun 18

El Acratador 18 Junio 15

A mitad de pro­grama nos llega el esper­ado nuevo disco de Criatura, así que nos hemos per­mi­tido hacer una pre­sentación del mismo, sin que sirva de prece­dente.
El resto, como de cos­tum­bre, noti­cias en las que hemos hecho un viaje de la repre­sión política al activo movimiento okupa, que está que se sale.

jun 12

El Acratador 11 Junio 15

El pro­grama de hoy se ha cen­trado bas­tante en la real­i­dad local y en diver­sos desas­tres gen­er­a­dos por la mala gestión de lo público.
Por una vez dedicamos un ratito al arte y entre­vis­ta­mos a la artista zaragozana Paloma Marina a propósito de la provoca­tiva exposi­ción Orsini mon Amour.
Ter­mi­namos el pro­grama con una sec­ción inter­na­cional en la que nos deten­emos espe­cial­mente en el Sáhara y Palestina.

 

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